TDC.- Calígula.

Por Alejandro Sánchez • 20 Feb, 2010 • Sección: 2 noticias, General

Una cita con uno de los personajes de la historia más crueles sin duda. Pablo Jesús, “Cornelius” nos adentra sin titubeos en la noche oscura de Roma. El sadismo de aquel hombre no tuvo parangón. Fue temido y odiado en un tiempo donde la sangre corría con crueldad.

Un episodio de aquellos para no olvidar, una cita auténtica en este tiempo de radio.

Queridos amigos y radioyentes de la otra mirada. Tened cuidado, mucho cuidado esta tenebrosa noche. Nos encontramos en la Roma imperial, y Caligula es emperador.

Caligula se llamaba Cayo Julio César Augusto Germánico,  Emperador de Roma. Era hijo de Germánico (curiosamente uno de los generales mas nobles y queridos de Roma), y nieto de Druso, que era hermano de Tiberio. Fue el tercer emperador, tras Augusto y Tiberio. Caligula fue uno de los peores monstruos que ha conocido la humanidad. En su calidad de jefe del ejercito, hacia morir a todos los que le desagradaban, con y sin motivo legitimo para ello. Uno de los detalles que más me ha sorprendido siempre de Caligula, desde el punto de vista estrictamente político (luego veremos algunas de sus aberraciones), es que no odiaba a algunos Senadores en particular, no; odiaba a todo el Senado, tenia el acero suspendido sobre todo el Senado en su integridad, al que amenazaba con exterminar en pleno. De él decían que jamás había habido mejor esclavo ni peor amo. Estas dos cosas están bastante unidas, porque la misma disposición del espíritu, que hace humillarse ante el poder ilimitado del que manda, impulsa, cuando se alcanza ese poder, a abusar de él.

Le llamaban Calígula, diminutivo en latín de “Caligae” (sandalia utilizada por los soldados romanos), por el hecho de haber crecido en los campamentos utilizando esta clase de calzado desde su niñez. En su juventud ya era propenso al vicio y visitante de prostíbulos y tabernas. Ya le iba gustando acudir a las ejecuciones de condenados.

Articulo interactivo con audio :

Según se desprende de los relatos de sus historiadores, Calígula fue un hombre muy mimado, caprichoso y lunático, con muchos problemas de conducta, con una percepción extremadamente distorsionada de la realidad y que creció en un ambiente familiar cargado de conjuras, pleitos, chismes, promiscuidad, rencillas entre familiares y ambiciones de poder gestados.


Recién llegado al trono, y tras padecer una severa enfermedad (seguramente meningitis) y dados sus continuos ataques epilépticos lo terminaron de convertir en el personaje cruel, despótico, megalómano y sádico que conocemos en la actualidad, descuidando por completo su imperio y dedicándose a satisfacer sus más extravagantes gustos, por muy enfermos que fuesen. Cuando inicia su convalecencia por la probable meningitis que sufre, miles de personas realizan vigilias por la salud del emperador, al retornar a sus funciones, uno de sus senadores le manifiesta que hubiera dado la vida de el y su familia por la salud del emperador. Calígula inicia investigaciones para determinar cuantas personas de la turba realizaron la misma promesa, al descubrirlos (posiblemente muchos de ellos jamás ofrecieron nada por la salud del emperador) ordenó que se sacrificaran tal y como habían ofrecido, eliminando a más de cuatro mil personas en una semana.


Caligula era un verdadero especialista en la crueldad. Era el sofista del dolor. Morboso, malvado, sádico, depravado y, en fin, incalificable. Sin duda, seria un caso fantástico para cualquier psicólogo o psiquiatra. Incluso le gustaba comer y hacer el amor mientras torturaban a los presos o los decapitaban, pero tenia que ser delante de la propia víctima, decía que así gozaba más de la comida o del acto sexual.

Como veremos enseguida, estos son algunos de sus innumerables hechos y “costumbres”. Ojo, no son leyendas, son hechos históricos que sucedieron realmente, y que sus historiadores reflejaron.

Por ejemplo:

– Visitaba las cárceles a menudo, y las vaciaba de presos, que eran arrojados a las fieras. Así se ahorraba comida para las fieras y comida para los presos, el ahorro era doble, con lo cual los delitos disminuyeron mucho en Roma.

– Nombró cónsul a su caballo, que se llamaba Incitato, y así lo hizo, dado que Incitato era un excelente competidor en las carreras del Circo Máximo. El establo era de mármol de Carrara, y el pesebre para la paja era de oro. Muchos dicen que fue porque estaba loco, pero según otras fuentes autorizadas al parecer fue una broma que Calígula gastó al Senado, como medio de mortificar a este cuerpo, en el sentido de afirmar que el equino le era más rentable que el Senado en conjunto y que por ello lo nominaría cónsul.

–  Comía mientras torturaban a presos alrededor de la mesa y cortaban sus cabezas. Una vez mandó cortar las manos a uno de ellos y que hicieran un colgante con ellas para después ponerlo en el cuello de la víctima.

– Gustó siempre de decir frases ingeniosas y graciosas mientras se cometían los crímenes.

– Arrojó a un caballero galo a las fieras; éste exclamó que era inocente mientras las fieras ya lo acechaban; Calígula mandó sacarlo y pidió que le cortaran la lengua y que de nuevo fuera arrojado con las fieras.

– Hizo descuartizar a un senador y después almacenó en forma de torre los miembros seccionados.

– Le gustaba realizar el acto sexual mientras torturaban a algún preso.

– Mantuvo relaciones sexuales con sus tres hermanas.

– Castró al gladiador Longino por poseer un pene mayor que el suyo.

– Algunas veces visitaba la escuela de gladiadores y luchaba con alguno de ellos; la mayoría de las veces los gladiadores caían voluntariamente y Calígula los mataba fríamente. Luego lo celebraba corriendo por la escuela con la palma de oro de los vencedores.

– Obligaba a los padres de sus víctimas contemplar las torturas y ejecuciones de sus hijos.

– No gustaba de las ejecuciones simples, por eso pedía al verdugo cuando torturaba al preso: “Hiérelo de tal modo que él sienta morir”.

– Mandaba quitar los toldos del anfiteatro Tauro para que el sol diera de lleno a la plebe allí reunida, lo que provocaba múltiples insolaciones.

– Lanzaba riquezas y tesoros por las calles para que la gente se agolpara en recoger la fortuna y muriera aplastada.

– Mandó traer varias estatuas de los dioses más famosos de Grecia para que les quitaran las cabezas y pusieran la suya.

– Se creía alter ego del dios Júpiter; por las noches le hablaba diciéndole:”¡Súbeme, o te hundiré!”. Se creía un dios viviente.

Su mandato, plagado de constantes y extremas atrocidades, de las cuales la anterior enumeración es solo una mínima muestra, solo duró tres años. Por fin, el día 24 de Enero del año 41 d.C, cuando atardecía, Calígula muere asesinado en una conspiración de Pretorianos encabezados por Casio Querea y Cornelio Sabino. En aquella noche los Pretorianos lo atacaron. Uno le seccionó parte del cuello, otro le clavó su espada en el pecho y Calígula sufrió hasta unos 30 cortes. Entre los pretorianos decían: “!Dadle una vez más!”, “!Dadle una vez más!”, porque esa era la frase favorita del emperador cuando iba al circo.

Así murió, con solo 28 años, uno de los peores monstruos de la historia.

Mi nombre es Cornelivs y espero que les haya gustado. Buenas noches.


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